Canalización de vía venosa periférica
Material
- Torniquete.
- Antiséptico.
- Guantes no estériles.
- Algodón o gasa.
- Apósito preferiblemente transparente.
- Catéter venoso de calibre adecuado.
- Esparadrapo.
- Suero fisiológico.
- Bajante.
Procedimiento
Lo primero que haremos es obtener el consentimiento informado del paciente de lo que vamos hacer. Nos ponemos los guantes y colocamos el torniquete en el brazo del paciente. Se recomienda empezar a valorar las venas más distales como las del dorso de la mano o el antebrazo como es la vena cefálica, la vena media, y basílica, que son las más visibles. En caso de emergencia enfocaremos en la vena accesoria que se encuentra en el plexo del codo, o la que se encuentre más factible para asegurar la medicación rápida del paciente.Las vías de canalización las valoraremos por su calibre y recorrido, desecharemos las venas rotas previamente, las que están encalladas (se nombra así a las que por su uso previo, están duras a la palpación) y las que no estemos seguros de poder canalizar. Cuando hayamos elegido una, elegiremos el calibre del catéter que vamos a introducir. Los catéteres venosos más pequeños tienen números pares más altos, siendo el número 26 el más fino y el 14 el más grueso. En adultos los números más utilizados son el 22, el 20 y el 18 y en niños usaremos del 22 al 26.
Antes de
pinchar la vena, tendremos en cuenta que el bisel de la aguja esté hacia
arriba- En el momento que pichemos y veamos que ya refluye sangre de la vena,
aguantaremos la aguja con una mano y con la otra iremos empujando el catéter de
plástico hasta su total introducción. Retiraremos el torniquete del brazo del
paciente, pegaremos una tira de esparadrapo para sujetar la vía y fijar el
catéter, retiraremos la aguja y conectaremos el bajante de suero o solución.
Fijaremos el apósito transparente sobre la vía y pondremos las tiras de
esparadrapo que creamos conveniente, para asegurar la fijación. Finalmente,
inyectaremos suero fisiológico del bajante de solución previamente cargada,
para mantenerla permeable.
Consejos
- El uso de apósito transparente sirve para observar y valorar el estado de punto de punción sin tener que manipular la vía. Así podremos evitar futuras complicaciones, como la aparición de flebitis.
- Se recomienda curar y comprobar el perfecto funcionamiento de las vías cada 48 horas. La cura consistirá en limpiar la zona de punción con antiséptico y la colocación de un apósito limpio. Para comprobar el funcionamiento de la vía, pondremos un compresor al paciente unos centímetros por encima de donde se sitúa la vía. Con una jeringa extraeremos sangre para comprobar la permeabilidad, retiraremos el compresor e introduciremos suero para limpiar los restos de sangre y dejarla salinizada.
- Si nos encontramos en un servicio de Urgencias o, si además de canalizar una vía a un paciente, tenemos que extraerle sangre, aprovecharemos la canalización de la vena para extraer los tubos de sangre que correspondan. Así evitaremos un pinchazo más.
- Si al introducir el catéter por la vena vemos que nos muestra obstrucción, iremos introduciendo suero fisiológico a través del catéter, muy lentamente, mientras a la vez empujamos el bisel hasta su total introducción. Con la entrada de suero, conseguiremos una expansión de las paredes de la vena, facilitando que entre el catéter.
- Evitaremos pinchar en miembros inferiores, con la intención de evitar una tromboflebitis, especialmente en las personas que tengan varices.
- Una vez que la vía está canalizada y permanece salinizada, a la hora de administrar medicación IV, si nos muestra obstrucción, le realizaremos un lavado con suero fisiológico, introduciendo lentamente de 2 a 4 cc de suero mediante una jeringa.
0 comentarios:
Publicar un comentario